Porque resultaba imposible imaginar que todos los lectores
del blog iban a poder (o querer) asistir a la presentación de la novela que
lleva el título del encabezamiento el día 26 de Junio ppdo. y cuya
fotografía inserto a continuación, he decidido
reproducir fidedigna, aunque no literalmente, algún retazo del discurso de la
presentación.
Inicié la
disertación con una anécdota relatando que “en mi infancia y durante una buena
parte de mi adolescencia, en Pravia –mi patria chica- ejercía un médico del
mismo origen, gran profesional y acreditado intelectual conocido como Don Pepín
Díaz que decía que, si Rubens, Goya, Tiziano, El Greco, Murillo, Rafael,
Velázque, ect., eran pintores, a quienes
manejan la brocha gorda, con el máximo respeto pero con rotundidad, habría que
llamarlos pintadores.
Siguiendo su tesis,
consideré oportuno añadir que, si Cervantes, Shakespeare, Galdós, Fernán
Caballero, Valle Inclán, Ángeles Caso, García Márquez, Teresa Viejo, Pérez
Reverte, etc., eran escritoras y escritores, yo tendría que aceptar que de mí
se dijera que soy escribidor".
Con tal
cualificación he escrito y publicado la novela gris titulada “El vuelo de una
mosca en un diluvio” ; el relato-ensayo titulado “Donde nos pone la vida” (que
estuvo colgado en Bubok y que retiré para mejorar su comprensión) y la guía
para todos los públicos y, especialmente para los autocaravanistas titulada “El
domingo empieza el lunes”. (En el horno, en avanzado estado de cocción, está la
novela de corte socio-político que verá la luz con el título “En la alianza
ibérica coronada”).
Sobre la novela
presentada, de cuyo contenido podrás enterarte si pinchas el título en Google
Books que te da la opción de leer unas 100 páginas de las 490 que soportan el
relato, te diré únicamente, sin que suponga revelar al detalle el contenido, que
se trata de una novela de amor (y sexo) cuyo título, como verás, cambia
dependiendo de la distancia focal y sin que éllo suponga que una interpretación
y la otra no estén en el contenido.
Pero aunque no soy
filólogo ni lingüista, he puesto el máximo interés en que lo que he escrito se
entienda aunque –puedo adelantártelo- no encontrarás “nexo de unión”; “subir
para arriba”; “una efeméride”; “ninguna difrencia”;
“información metereológica” o “a grosso modo”, que se repiten
dolorosamente en tantas publicaciones escritas y sonoras.

