jueves, 28 de febrero de 2013


COEFICIENTE DE CAJA


 

--Me amas?

--Si !!

--Y tú a mí?

--Sí, mucho…

--Cuánto?

--Todo

--Y cuánto me quieres tú?

--Muchísimo, muchísimo.

--Y para siempre?

--Sí, para siempre.

--Y tú?

--Yo también,… para siempre.

--Yo siempre te seré fiel, y tú?

--También; yo no podría pensar en otra persona que no seas tú.

--Pues yo digo lo mismo.

..Si pensaras siquiera en otra persona que no fuera yo, me lo dirías? ¿Entre nosotros la sinceridad  sería lo primero?

--Sí, sí, sí…

--Yo tampoco soy capaz de verlo de otro modo.

--Y siempre me dirías la verdad?

--Sí.

--Y  tú?

--Sí, sí, sí.

Acaso no has mantenido nunca entre suspiros una conversación como ésta? ¿Y, acaso no era absolutamente verdad? ¿No es cierto que estabas dispuest@ a comprometer incluso tu vida, si fuera necesario, para sostener aquella disposición de ánimo; aquel delicioso pero atormentado compromiso?

¿Y qué pasó?

¿Ha resultado así porque en toda tu vida no te has sentido atraid@ por otra persona? ¿Porque no has percibido que despertabas alguna pasión en otra persona que no fuese tu compañer@?

¿No has pensado siquiera en tal posibilidad porque no te han dado motivos?

¿O, habiéndote dado motivos, no te has atrevido? ¿Preferías mirar hacia otro lado para no arriesgar la comodidad, la estabilidad social, del trabajo, de la familia y/o de los hijos?

¿Pero lo pensaste alguna vez?

¿Incluso sin motivos, no has tenido algún acceso de fantasías?

¿Has tenido fantasías en las que la fidelidad era una carga trasnochada que deseabas quitarte de encima?

¿Qué, si a ti te sucede, no le sucederá del mismo modo a tu compañer@ y, posiblemente no tenga los mismos escrúpulos de conciencia que tú?

¿Y, si fuera así, no tendrías la sensación de hacer el tonto? ¿Tu compañer@ sí y tú no?

¿Qué se lava y se estrena?

Una buena parte de las respuestas a las preguntas que planteo, y que no se han de circunscribir necesariamente al área de los sentimientos y de los afectos, se gestionan en la zona del yo que la persona, en la sociedad, es capaz de comprometer de una forma más o menos consciente, y otra parte en aquel reducto inexpugnable que el zon politikon posee en su mente y sobre el que carece de dominio, porque excede su capacidad natural y volitiva.

Es en este reducto donde encuentran acomodo los auténticos secretos; aquellos que, por serlo, no desvelaremos jamás y que está dominado, para bien o para mal, por los instintos (Y, humildemente, siento contradecir al doctor Sigmund Freud que sostiene que en el ser humano no hay instintos y que éstos son sustituidos por lo que llamó pulsiones).

En cualquier caso ¿cómo no?,  la autoconservación, la sexualidad y la tendencia suicida, por ejemplo,  están en todas las personas precisamente en esta zona, denomínese con mayor o menor propiedad, instinto o pulsión.

Lo importante para el propósito de este articulillo es dirigir una llamada de atención sobre un particular, desde mi apreciación, muy mal y muy poco manejado con propiedad. Si esta zona del yo tuviera corporeidad o materialidad diría que es  física y biológicamente imposible de moldear y menos de poder incorporarlo, confundiéndolo, a la zona general.

Por tratarse de una parte excepcional del todo, yo lo comparo, mutatis mutandis, aunque pueda resultar un barbarismo,  con el coeficiente de caja en el mundo de las finanzas. Existe el circulante, que en el símil es el espacio general que acoge y gestiona los sentimientos y la voluntad y, como dejo dicho, el coeficiente de caja es el impenetrable “sancta sanctorum” del yo.

Es posible que se equivoque quien piense que la fidelidad prometida o comprometida abarca todo el espacio del sentimiento porque el “coeficiente de caja” queda fuera incluso de la voluntad de modo que, si aceptamos este hecho, para mi incontrovertible, podremos entendernos mejor y, a la vez, entender un poco mejor a la humanidad.

En una próxima ocasión expondré mi opinión sobre la conciencia y los escrúpulos, parte de los cuales se gestionan en la zona general y otra parte en ese reducto realmente íntimo del que te hablo.

Y, si te apetece exponer la tuya sobre este tema o sobre cualquier otro de los que trato aquí, ya sabes, pincha al pie de cada artículo, donde dice no hay comentarios y deja el tuyo. Te lo agradeceré.

sábado, 16 de febrero de 2013


Para los iniciados (como yo): “El cuarteto es una estrofa de cuatro versos de arte mayor, con dos rimas consonantes abrazadas según este esquema: ABBA”

 

RIMAS DE COSECHA PROPIA

 

Oda al chat

 

-Sera cosa de la edad

aunque, la verdad, no es mucha,

me calzo bata y babucha

y espero con ansiedad.

 

¡Ya me pican el privado!

adivinaré su sexo?

pues a mí me importa eso

mucho más que haberla hallado.

 

Primera frase saliendo:

eres viejo?, cuántos años?,

pues ¡hay que tener redaños

para empezar ofendiendo!

 

Mala educación, empero,

el propio nombre ocultar

y atreverse a preguntar

por el del otro primero.

 

Y ahí no queda la cosa,

si eres capaz de aguantar,

volveránte a preguntar

hagánlo en verso o en prosa.

 

¿Del chat que esperas? -inquieres-:

Sinceridad, ilusiones,

formalidad, emociones;

y siempre saber quién eres

 

¿Y no te interesa el sexo?

el ligue?, hacer el amor?

¿Pero es que hay algo mejor

para cambiarlo por eso?

 

Mas, salvando la distancia,

algo hay que  vale tanto,

no puedo precisar cuánto

pero es de gran importancia.

 

No cabe frivolidad,

hablamos de relaciones,

sale de los corazones

y eso se llama amistad.

 

Y es justo lo que aquí busco;

no me sobra lo demás

pero para hacerlo habrás

de proponérmelo chusco

 

No vale de otra manera;

sólo se puede jugar…

hablemos de otro lugar

aquí no es más que quimera.

viernes, 15 de febrero de 2013


MEDIOS DE COMUNICACION

Por orden cronológico de aparición, los medios de comunicación han sido -en todas sus versiones y con todos sus desarrollos- la prensa, la radio, y los audiovisuales.

Pero no debemos confundir medios de comunicación y modos o medios para la comunicación. Al menos yo.

Y lo que hay que comunicar es el verbo, la palabra en todas sus formas; desde los sonidos guturales primitivos y su representación hasta las voces más evolucionadas.

Y, sin que suponga establecer la cronología exacta de la aparición de los medios para la comunicación, he hecho un repaso mental (nada científico) y me salen los siguientes: las miradas, los gestos, los símbolos, el mensajero, la caracola, el humo, el tam tam, el silbo, la paloma mensajera, las cartas, el telégrafo, el teléfono alámbrico (y con él el fax), los inalámbricos o celulares y, simultánea o sucesivamente los cibernéticos.

Con las tecnologías actuales podemos utilizar el skype, el whatsApp…y las innumerables ofertas de chat y… algún etcétera.

Pero es chat en el que quiero detenerme someramente, porque es, probablemente, el medio a nivel mundial que más se utiliza. Y hay usuarios de toda clase y condición. Desde jóvenes muy jóvenes y mayores de ambos sexos, y de todas las orientaciones sexuales. Instruidos, que posiblemente sean los menos y de los otros (entre los que me encuentro yo) pero en los que parece vislumbrarse una característica común, posiblemente animada por la naturaleza absolutamente anónima de los conversadores: la frecuente falta de sinceridad.

En cierto modo es, por decirlo moderadamente, un carnaval en el que l@s participantes (con las naturales honrosas excepciones) se ocultan tras el disfraz que algún@s intentan disimular con un tono desenfadado y jocoso en las expresiones y el leguaje resumido de los mensajitos jeroglíficos.  

Seguro que en algún grupo o en más de uno se me puede enclavar: ocios@s, aburrid@s, hastiad@s, ingenu@s, picar@s, desengañad@s, aprovechad@s, oportunistas, prepotentes, pulcr@s, maleducad@s, sincer@s, mentiros@s patológic@s, salid@s, reprimid@s...en fin, la condición humana.

Como el lector posiblemente sabe de esto mucho más que yo, ni se me ocurre relacionar las salas en que se producen las charlas.  Pero por más que los títulos de las mismas pretendan homogeneizar a los usuarios, no lo conseguirán jamás. En las salas supuestamente para mayores pican chic@s de poca edad y en las que se crean para establecer relaciones de amistad se cuelan personas que en sala o en privado utilizan expresiones que escandalizarían en las salas de sexo y de pornografía, así como l@s que utilizan el medio para ligar, aunque dispongan de lugares ad hoc.

Probablemente en las salas supuestamente para menores se cuelen adult@s con aviesas intenciones pero quiero creer que serán fácilmente desenmascarables.

Los mensajes impropios y las llamadas obscenas y/o irrespetuosas enviados al azar a los móviles, mientras no constituyan una práctica que obligue a denunciar ante las autoridades al remitente que se escuda en el anonimato (eso suele creer), se resuelven cerrando la comunicación, y en el chat, cuando suceden cosas por el estilo, no se contesta el  privado y ya está; pero es una lástima que un medio tan extraordinario para la comunicación y el fomento de la amistad entre las personas de cualquier parte del mundo no sea respetado, por algun@s energúmen@s
 Sobre el tema me propongo volver cuando cuente con más información. Debiera esperar a reunirla para generar un articulillo más sólido pero un compromiso me obliga a publicar esto