En el asturiano vulgar (vulgar en el más respetuoso sentido
del término) aparece una palabra que deriva del bable, según fuentes bien
informadas, que designa, mejor que cualquier otra de las que he buscado en
castellano, una categoría humana: MAZCAYU.
Y a los efectos de la causa que motiva estas letras, podría
reforzarse el significado añadiendo la palabra MAMAYU que aparece en los mismos
textos consultados.
Yo no voy a desarrollar los contenidos de una y otra porque
estimo que resultaría más didáctico si tú mism@ investigas las propuestas.
Y aprovecho estas acertadísimas expresiones para relatar
acontecidos que se repiten frecuentemente en
Gijón y, estoy seguro, en otras muchas localizaciones asturianas y del
resto de la geografía ibérica.
En el Área de Descanso para autocaravanas que el
ayuntamiento de Gijón pone a disposición de los usuarios de este singular medio
de ocio y desplazamiento, en las inmediaciones de la playa de El Arbeyal próxima al acceso principal del puerto de El
Musel, se suceden, casi de continuo, conatos de conflicto entre los conductores
de automóviles y motocicletas y los
usuarios del Área y que responden siempre a un patrón común.
Determinados individuos que con motivo de la creación de
este espacio para servicios y pernocta de las autocaravanas, vieron reducido el
número de plazas de aparcamiento de turismos y otros vehículos menores, no son
capaces de aceptar el fenómeno del crecimiento casi exponencial de este tipo de
vehículos y la postura que viene adoptando
la Administración en un intento por dar satisfacción a unos y otros y
que trae su causa, no te quepa duda, en las actitudes de una parte de la
sociedad que se siente injustificadamente agredida por la aparición de estos
vehículos. Originalmente (yo lo recuerdo
bien) las autocaravanas estacionaban en los aparcamientos y, cuando menos,
resultaban un cierto exotismo que, lamentablemente, pronto fue dando paso a una
significativa animadversión que, como
siempre, consigue un efecto contrario al deseado.
Es evidente que esta animadversión que va en una sola
dirección no se justifica nunca, pero
existe porque se fundamenta en una fobia envidiosa que supera a quien la padece
y que hace que quien la sufre es posible que no se entere. Lo cierto es que a
base de denunciar la presencia de autocaravanas (pocas entonces) en el
aparcamiento de El Arbeyal, se ha producido el efecto bumerang y, tras la
creación del Área, este verano ’14 ha estado saturada de usuarios y, tras la
rotación establecida y a la espera de encontrar un espacio para estacionarse,
se han venido concentrando hasta cuarenta autocaravanas en el espacio anterior
sin que las Autoridades y sus agentes puedan hacer nada para evitarlo excepción
hecha, claro está, de que se incorpore dicho espacio al exiguo espacio
destinado a este fin con lo que los acusicas permanentes pueden llegar a
“perder” más espacio aún y tendrán que irse a otra parte a pasar la gamuza a
sus automóviles.
Pero, ¿quién le dice a un mazcayu que es mazcayu?