jueves, 5 de marzo de 2020

ENVEJECIMIENTO

Mientras no indique algo en contrario, las frases o párrafos que inserto en cursiva entrecomillados, han sido extraídos de un artículo que publica Wikipedia con el título “Envejecimiento humano” –que recomiendo leer entero – y que me sirven como excusa, en cierto modo, para exponer aquí una teoría que desconozco si ha sido tratada desde este punto de vista en algún lugar y si, en cualquier caso, sirve para algo.

Yo, al menos, no la he encontrado.

Dice así:

“El envejecimiento o senescencia es el conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas que aparecen como consecuencia de la acción del tiempo sobre los seres vivos, que supone una disminución de la capacidad de adaptación en cada uno de los órganos, aparatos y sistemas, así como de la capacidad de respuesta a los agentes lesivos que inciden en el individuo. El envejecimiento de los organismos y particularmente el nuestro como especie humana, ha sido motivo de preocupación desde hace años.1​
Nuestra esperanza de vida ha aumentado significativamente en los últimos años. El envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de las políticas de salud pública y del desarrollo socioeconómico aunque también es un reto para toda sociedad ya que debe adaptarse a esta nueva realidad. Con el envejecimiento, comienza una serie de procesos de deterioro paulatino de órganos y sus funciones asociadas. Muchas enfermedades, como ciertos tipos de demencia, enfermedades articulares, cardíacas y algunos tipos de cáncer han sido asociados al proceso de envejecimiento.1​
Por este motivo la investigación a nivel celular de este proceso ha recibido especial atención. Uno de los hallazgos relevantes es que las células normales están programadas para un número determinado de rondas divisionales. Cada cromosoma posee en sus extremos una serie de secuencias altamente repetitivas y no codificantes denominadas telómeros. Debido al mecanismo de replicación del ADN de las células, los telómeros se van acortando con las sucesivas divisiones. Esto se ve atenuado por la existencia de una enzima llamada telomerasa que realiza la replicación telómerica. Sin embargo, la actividad telomerasa funciona en células embrionarias, pero se inactiva en células somáticas, lo que conlleva un acortamiento progresivo de los telómeros cromosómicos; cuando el tamaño de los telómeros llega a un cierto nivel mínimo, se desencadenan mecanismos que conducen a la muerte celular. Por esta razón, el acortamiento telómerico se ha asociado con el proceso de envejecimiento celular. De esta forma, el largo de los telómeros representaría una especie de reloj genético que determinaría el tiempo de vida de las células.
Internacionalmente, en 1984 se admitió por convenio, que anciano es toda persona mayor de 65 años, edad coincidente con la jubilación”.


! Mire usted que bien !
 
Se trata, sencillamente, de trasladar a una tabla numérica el proceso del envejecimiento humano desde la perspectiva óptica o visual y, por tanto, aceptando de antemano las teorías autorizadas citadas aquí y cuantas tratan el asunto desde el punto de vista meramente biológico. 

 No se me ocurre discutir el fondo de la cuestión, todo lo contrario.

Porque la cuestión es que la ciencia, al tratar este tema, estudia las causas por las que el ser humano envejece a distintos ritmos dependiendo de la alimentación, de la actividad, de la implantación geográfica y otros, pero no parece que se haya preocupado de lo que me permito contemplar como envejecimiento progresivo más que proporcional.

Parece que debemos dar por hecho que envejecemos en progresión aritmético-geométrica constante y (con permiso) no es así.

A poco que repasemos en nuestra memoria caeremos en la cuenta de haber experimentado una sensación entre asombro y duda (al menos) al comprobar el aspecto que presentaba algún conocido o familiar “mayor” al que no veíamos diariamente sino muy de vez en cuando con lapsos de varios meses, que había envejecido notoriamente más que en un período similar inmediatamente anterior; es decir, que lo hallamos más viejo de lo que habíamos imaginado.

Nuestra sorpresa de debe, fundamentalmente, a que no podíamos achacar a enfermedad especifica el fenómeno que observábamos pues, en caso contrario, lo veríamos normal y, es más, pasaría desapercibido o lo encontraríamos justificado.
 
Si tomamos como modelo un ser humano en el que se cumplen los condicionantes dichos de alimentación, actividad, etc., constataremos que
el envejecimiento cursa progresivamente pero hasta una determinada edad a partir de la que se desencadenan los procesos fatales.

Para este mini “ensayo” (disculpas si no debiera calificarlo así) yo aplico el método aritmético para el período del año 2000 al 2018 y, conforme nos muestra la tabla, hasta el 2011 la edad cronológica y la edad que llamo funcional van variando año a año como si en estos períodos el sujeto viviera unos años de 365 días y algo más; pero es en el lapso de los últimos siete cuando el fenómeno se muestra en su más cruda realidad disparando extraordinariamente el deterioro.

Aquí cada año cronológico ya resulta sensiblemente mayor cada vez.

Veamos:


CALENDARIO
PROGRESION
EDAD FUNCIONAL

Año 2000 (60)
60 años
2001 (61)
365 + 1 % = 369
61 “ + 4 días
2002 (62)
369 + 2 % = 376
62 “ + 11 “
2003 (63)
376 + 3 % = 387
63 “ + 22 “
2004 (64)
387 + 4 % = 402
64 “ + 37 “
2005 (65)
402 + 5 % = 422
65 “ + 57 “
2006 (66)
422 + 6% = 447
66 “ + 82 “
2007 (67)
447 + 7 % = 478
67 “ + 113 “
2008 (68)
478 + 8 % = 516
68 “ + 151 “
2009 (69)
516 + 9 % = 562
69 “ + 197 “
2010 (70)
562 + 10 % = 618
70 “ + 253 “
2011 (71)
618 + 11 % = 686
71 “ + 321 “
2012 (72)
686 + 12 % = 768
73 “ + 38 “
2013 (73)
768 + 13 % = 868
75 “ + 138 “
2014 (74)
868 + 14 % = 990
77 “ + 260 “
2015 (75)
990 + 15 % = 1.139
80 “ + 44 “
2016 (76)
1.139 + 16 % = 1.321
83 “ + 226 “
2017 (77)
1,321 + 17 % = 1.546
87 “ + 86 “
2.018 (78)
1.546 + 18 % = 1.824
91 “ + 364 “





Como ves, el “estudio” parte de un sujeto que, en el año 2000 cuenta 60 años de edad cronológica, en el que el natural incremento de envejecimiento, porque se expresaría en fracciones de día, es decir, horas o minutos, no lo considero y voy aplicando los incrementos porcentuales a partir del año citado.

Habrá quien piense que esto es un brindis al sol o quien piense que puede tener alguna utilidad práctica.
 
Ya veremos.