ENVEJECIMIENTO
Mientras
no indique algo en contrario, las frases o párrafos que inserto en
cursiva entrecomillados, han sido extraídos de un artículo
que publica Wikipedia con el título “Envejecimiento humano” –que
recomiendo leer entero – y
que me sirven como excusa, en cierto modo, para exponer aquí una
teoría que desconozco si ha sido tratada desde este punto de vista
en algún lugar y si, en cualquier caso, sirve para algo.
Yo,
al menos, no la he encontrado.
Dice
así:
“El
envejecimiento
o senescencia
es el conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas que
aparecen como consecuencia de la acción del tiempo sobre los seres
vivos, que supone una disminución de la capacidad de adaptación
en cada uno de los órganos,
aparatos y sistemas,
así como de la capacidad de respuesta a los agentes
lesivos que inciden en el individuo. El envejecimiento de los
organismos y particularmente el nuestro como especie humana, ha sido
motivo de preocupación desde hace años.1
Nuestra
esperanza
de vida ha aumentado significativamente en los últimos años. El
envejecimiento
de la población puede considerarse un éxito de las políticas
de salud pública y del desarrollo socioeconómico aunque también es
un reto para toda sociedad ya que debe adaptarse a esta nueva
realidad. Con el envejecimiento, comienza una serie de procesos de
deterioro paulatino de órganos y sus funciones asociadas. Muchas
enfermedades, como ciertos tipos de demencia, enfermedades
articulares, cardíacas y algunos tipos de cáncer han sido asociados
al proceso de envejecimiento.1
Por
este motivo la investigación a nivel celular de este proceso ha
recibido especial atención. Uno de los hallazgos relevantes es que
las células
normales están programadas para un número determinado de rondas
divisionales. Cada cromosoma posee en sus extremos una serie de
secuencias altamente repetitivas y no codificantes denominadas
telómeros.
Debido al mecanismo de replicación
del ADN de las células, los telómeros se van acortando con las
sucesivas divisiones. Esto se ve atenuado por la existencia de una
enzima llamada telomerasa
que realiza la replicación telómerica. Sin embargo, la actividad
telomerasa funciona en células embrionarias, pero se inactiva en
células somáticas, lo que conlleva un acortamiento progresivo de
los telómeros cromosómicos; cuando el tamaño de los telómeros
llega a un cierto nivel mínimo, se desencadenan mecanismos que
conducen a la muerte celular. Por esta razón, el acortamiento
telómerico se ha asociado con el proceso de envejecimiento celular.
De esta forma, el largo de los telómeros representaría una especie
de reloj genético que determinaría el tiempo de vida de las
células.
Internacionalmente,
en 1984 se admitió
por convenio, que anciano
es toda persona mayor de 65 años, edad coincidente con la
jubilación”.
! Mire
usted que bien !
Se
trata, sencillamente, de trasladar a una tabla numérica el proceso
del envejecimiento humano desde la perspectiva óptica o
visual y,
por tanto, aceptando de antemano las teorías autorizadas citadas
aquí y cuantas tratan el asunto desde el punto de vista meramente
biológico.
No
se me ocurre discutir el fondo de la cuestión, todo
lo contrario.
Porque
la cuestión es que la ciencia, al tratar este tema, estudia las
causas por las que el ser humano envejece a distintos ritmos
dependiendo de la alimentación, de la actividad, de la implantación
geográfica y otros, pero no parece que se haya preocupado de lo que
me permito contemplar como envejecimiento
progresivo más
que proporcional.
Parece
que
debemos dar
por hecho que envejecemos en progresión aritmético-geométrica
constante y (con permiso) no es así.
A
poco que repasemos en nuestra memoria caeremos en la cuenta de haber
experimentado una sensación entre
asombro y duda (al menos) al comprobar el aspecto que presentaba
algún conocido o familiar “mayor” al que no veíamos diariamente
sino muy de vez en cuando con lapsos de varios meses, que había
envejecido notoriamente más que en un período similar
inmediatamente anterior; es decir, que lo hallamos más viejo de lo
que habíamos imaginado.
Nuestra
sorpresa
de debe, fundamentalmente, a que no podíamos achacar a enfermedad
especifica el fenómeno que observábamos
pues, en caso contrario, lo veríamos
normal y, es más, pasaría desapercibido o
lo encontraríamos justificado.
Si
tomamos como modelo un ser humano en el que se cumplen los
condicionantes dichos de alimentación, actividad, etc.,
constataremos que
el
envejecimiento cursa progresivamente pero hasta una determinada edad
a partir de la que se desencadenan los procesos fatales.
Para
este mini “ensayo” (disculpas si no debiera calificarlo así) yo
aplico el método aritmético para el período del año 2000 al 2018
y, conforme nos muestra la tabla, hasta el 2011 la edad cronológica
y la edad que llamo funcional van variando año a año como si en
estos períodos el sujeto viviera unos años de 365 días y algo más;
pero es en el lapso de los últimos siete cuando el fenómeno se
muestra en su más cruda realidad disparando extraordinariamente el
deterioro.
Aquí
cada año cronológico ya resulta sensiblemente mayor cada vez.
Veamos:
CALENDARIO
|
PROGRESION
|
EDAD
FUNCIONAL
|
Año
2000 (60)
|
60
años
|
|
2001
(61)
|
365
+ 1 % = 369
|
61
“ + 4 días
|
2002
(62)
|
369
+ 2 % = 376
|
62
“ + 11 “
|
2003
(63)
|
376
+ 3 % = 387
|
63
“ + 22 “
|
2004
(64)
|
387
+ 4 % = 402
|
64
“ + 37 “
|
2005
(65)
|
402
+ 5 % = 422
|
65
“ + 57 “
|
2006
(66)
|
422
+ 6% = 447
|
66
“ + 82 “
|
2007
(67)
|
447
+ 7 % = 478
|
67
“ + 113 “
|
2008
(68)
|
478
+ 8 % = 516
|
68
“ + 151 “
|
2009
(69)
|
516
+ 9 % = 562
|
69
“ + 197 “
|
2010
(70)
|
562
+ 10 % = 618
|
70
“ + 253 “
|
2011
(71)
|
618
+ 11 % = 686
|
71
“ + 321 “
|
2012
(72)
|
686
+ 12 % = 768
|
73
“ + 38 “
|
2013
(73)
|
768
+ 13 % = 868
|
75
“ + 138 “
|
2014
(74)
|
868
+ 14 % = 990
|
77
“ + 260 “
|
2015
(75)
|
990
+ 15 % = 1.139
|
80
“ + 44 “
|
2016
(76)
|
1.139
+ 16 % = 1.321
|
83
“ + 226 “
|
2017
(77)
|
1,321
+ 17 % = 1.546
|
87
“ + 86 “
|
2.018
(78)
|
1.546
+ 18 % = 1.824
|
91
“ + 364 “
|
Como
ves, el “estudio” parte de un sujeto que, en el año 2000 cuenta
60 años de edad cronológica, en el que el natural incremento de
envejecimiento, porque se expresaría en fracciones de día, es
decir, horas o minutos, no lo considero y voy aplicando los
incrementos porcentuales a partir del
año
citado.
Habrá
quien piense que esto es un brindis al sol o quien piense que puede
tener alguna utilidad práctica.
Ya
veremos.
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