SOCIALISMO
Cuando
en Europa y otros países,
en pleno siglo XXI, el
“liberal-capitalismo” se
ha manifestado como el
menos malo de los sistemas políticos conocidos, es, pese a quien
pese, el único que reconoce de
facto
o de juire que no
puede subsistir
sin dedicar una buena parte de los recursos generados por el
intercambio de bienes perecederos a proporcionar a la sociedad
consumista en general
bienes y servicios esencialmente sufragados con los recursos de
todos, tales
como la sanidad, la educación, los bienes públicos y demás.
Y
su razón de ser,
consecuencia de la aparición del socialismo, está
en la idea de que cuanto
menos Estado mejor.
Tiempo
habrá para ocuparnos de esto también.
En
un suspiro —para
el mundo— es decir, en
poco más de 200 años (descontando
los tímidos antecedentes
industriales del s. XVIII en el que alumbran las primeras
máquinas de vapor), el hombre, es
decir la sociedad,
experimenta una gran transformación al incorporarse a la producción
de bienes cuyo
destinatario final es precisamente él. Sin consumidor de los bienes
producidos el sistema no
funciona; carecería
de sentido.
Y
en ese caldo de cultivo surgen las “salvadores de la Humanidad”
decididos a redimir a todos los hombres —a
pesar de ellos mismos si es preciso—,
admitiendo (yo)
de antemano que no
estuviera en sus ideas la manipulación de las masas en su exclusivo
beneficio como vino a demostrar la historia.
Veamos
lo que
nos recuerda
al respecto Wikypedia:
“La
historia del comunismo
está sumamente unida al pensamiento que el filósofo prusiano Karl
Marx delineó en el siglo
XIX. Este vio al comunismo como el estado óptimo, Socialización
de los medios de producción. Para Marx, sólo después de que la
humanidad fuese capaz de producir en exceso,
la propiedad
privada se desarrollaría de forma masiva y permanente. Sin
embargo en Occidente, el comunismo
era una idea de una sociedad basada en la propiedad común, idea que
se remonta incluso desde la Antigüedad
clásica. Su forma moderna como un movimiento político de masas
surgió en Europa
con el movimiento de los trabajadores durante la Revolución
industrial.
En el siglo XIX el ascenso
del comunismo como una idea política fue expresada por Karl Marx,
que desarrolló el Marxismo,
y Friedrich
Engels, que desarrolló la concepción moderna de comunismo como
el resultado de una revolucionaria lucha
de clases entre el proletariado
y la burguesía”.
La primera vez en donde un Partido Comunista logró el poder fue en la Revolución rusa de 1917. El marxismo-leninismo surgió como la bandera principal del comunismo en la política mundial. Posteriormente surgieron otras corrientes comunistas como el Maoísmo, que acentúa el papel de la clase campesina como los agentes de revolución.”
No
es este el momento ni el lugar para profundizar
en este campo pero creo
necesario recordar que, con más o menos “amplitudes”, se
polarizó la confrontación intelectual y la real —que es peor—
entre la derecha y la izquierda.
En
este punto me gusta recordar que la “derecha” y la “izquierda”
son inherentes a la sociedad misma toda
vez que, ante el dilema
que se plantea para
resolver asuntos de cualquier naturaleza, uno
estima que ha de hacerse de un modo y
otro que ha de
hacerse del
modo contrario.
Lo
malo es que de esta
apodíctica verdad se aprovecharon, se aprovechan y se aprovecharán
los individuos para sumar
adictos a sus postulados políticos “vistiéndose”
de una de las dos tendencias —con sus lógicas
ramificaciones— para
formar una condición
que es exclusivamente suya.
Cuando alcanzan las metas
propuestas ya no son —intelectualmente— de derechas ni de
izquierdas; son de la
casta.
(Otro
día hablamos de las aparentes contiendas públicas y lo que sucede
en los ambientes exclusivos)
La
izquierda intencionada levantó la bandera de la llamada clase
trabajadora (algo que no le perdono a la otra parte) y aprovechó el
desencanto y la frustración que genera la necesidad para construir
el mayor monumento a la dominación que conocieron los tiempos.
Piensa
en la URSS, en China, en Cuba….
“Sociedad
(del latín societas) es un concepto polisémico, que designa a un
tipo particular de agrupación de individuos que se produce entre los
humanos (sociedad humana o sociedades humanas, en
plural)” (sic.)
Y
de sociedad = Socialismo.
Socialismo
excluyente, como si la otra parte de los sujetos que no
aceptan esos postulados no formaran parte de la misma.
Y
en nombre de esa sociedad a la que dicen servir se han producido y
se producen las mayores atrocidades imaginables empezando por la
eliminación sistemática de la personalidad individual.
Aún
siendo el destinatario de los “paraísos” prometidos, el
individuo no cuenta; sólo cuenta el conjunto de individuos (la
sociedad), eso sí, adscritos motu proprio o por la fuerza.
Así,
la doctrina imperante en el “paraíso” viene a ser: “quien pone
por delante de los intereses colectivos el interés propio es de
derechas y quien pone por delante del interés propio el interés
colectivo es de izquierdas”.
¿Cuántos
conoces de estos últimos?
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