MEDIOS DE COMUNICACION
Por orden cronológico de aparición, los
medios de comunicación han sido -en todas sus versiones y con todos sus desarrollos-
la prensa, la radio, y los audiovisuales.
Pero no debemos confundir medios de
comunicación y modos o medios para la comunicación. Al menos yo.
Y lo que hay que comunicar es el
verbo, la palabra en todas sus formas; desde los sonidos guturales primitivos y
su representación hasta las voces más evolucionadas.
Y, sin que suponga establecer la
cronología exacta de la aparición de los medios para la
comunicación, he hecho un repaso mental (nada científico) y me salen los
siguientes: las miradas, los gestos, los símbolos,
el mensajero, la caracola, el humo, el tam tam, el silbo, la paloma mensajera,
las cartas, el telégrafo, el teléfono alámbrico (y con él el fax), los inalámbricos
o celulares y, simultánea o sucesivamente los cibernéticos.
Con las tecnologías actuales podemos
utilizar el skype, el whatsApp…y las innumerables ofertas de chat y… algún etcétera.
Pero es chat en el que quiero
detenerme someramente, porque es, probablemente, el medio a nivel mundial que
más se utiliza. Y hay usuarios de toda clase y condición. Desde jóvenes muy jóvenes
y mayores de ambos sexos, y de todas las orientaciones sexuales. Instruidos,
que posiblemente sean los menos y de los otros (entre los que me encuentro yo)
pero en los que parece vislumbrarse una característica común, posiblemente animada
por la naturaleza absolutamente anónima de los conversadores: la frecuente falta
de sinceridad.
En cierto modo es, por decirlo moderadamente,
un carnaval en el que l@s participantes (con las naturales honrosas
excepciones) se ocultan tras el disfraz que algún@s intentan disimular con un
tono desenfadado y jocoso en las expresiones y el leguaje resumido de los mensajitos
jeroglíficos.
Seguro que en algún grupo o en más de
uno se me puede enclavar: ocios@s, aburrid@s, hastiad@s, ingenu@s, picar@s, desengañad@s,
aprovechad@s, oportunistas, prepotentes, pulcr@s, maleducad@s, sincer@s, mentiros@s
patológic@s, salid@s, reprimid@s...en fin, la condición humana.
Como el lector posiblemente sabe de
esto mucho más que yo, ni se me ocurre relacionar las salas en que se producen
las charlas. Pero por más que los títulos
de las mismas pretendan homogeneizar a los usuarios, no lo conseguirán jamás.
En las salas supuestamente para mayores pican chic@s de poca edad y en las que
se crean para establecer relaciones de amistad se cuelan personas que en sala o
en privado utilizan expresiones que escandalizarían en las salas de sexo y de
pornografía, así como l@s que utilizan el medio para ligar, aunque dispongan de
lugares ad hoc.
Probablemente en las salas supuestamente
para menores se cuelen adult@s con aviesas intenciones pero quiero creer que serán
fácilmente desenmascarables.
Los mensajes impropios y las llamadas
obscenas y/o irrespetuosas enviados al azar a los móviles, mientras no constituyan
una práctica que obligue a denunciar ante las autoridades al remitente que se escuda
en el anonimato (eso suele creer), se resuelven cerrando la comunicación, y en
el chat, cuando suceden cosas por el estilo, no se contesta el privado y ya está; pero es una lástima que un
medio tan extraordinario para la comunicación y el fomento de la amistad entre
las personas de cualquier parte del mundo no sea respetado, por algun@s energúmen@s
Sobre el tema me
propongo volver cuando cuente con más información. Debiera esperar a reunirla
para generar un articulillo más sólido pero un compromiso me obliga a publicar
esto
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